viernes, 28 de octubre de 2011

OCTOBER FALLS: Tuoni

No. The Silent Enigma no me ha matado, aunque me ha sumido en una profunda y densa depresión (muy confortable, por cierto) que se niega a irse de mi sistema nervioso. El otoño ha llegado: viento, cambios absurdos de temperatura, nubarrones y caras largas (fin de la “dumb-happiness” estival, por fin) son la tónica dominante.
A punto de que muera el mes de Octubre y a pocos días del puente de Todos los Santos (“All of the dead day”, como a mí me gusta llamarlo) os traigo un disco que sirve perfectamente para este fall/Winter 2011-2012. El grupo: October falls. El disco: su álbum debut de 2003, Tuoni.
Desde la Finlandia más oscura e invernal viene este proyecto liderado por Mikko Lehto. Un disco inspirado en la naturaleza más salvaje. Los valles y bosques nórdicos son el contexto de la música aquí comprimida.
Estaréis pensando en Burzum y otras agrupaciones nórdicas de black metal. Nada que ver con esto, señora! Aquí solamente encontraréis guitarras acústicas, cellos y suavísimos pianos de ambientación. Es la música resultante de estar en un bosque finés en Octubre a las siete de la tarde. Silencio; solamente oyes la naturaleza en todo su esplendor.
No hay voz, no hay percusión, ningún instrumento estridente  que pueda despertarte del sueño plácido e invernal al que te invita Tuoni.
Sería muy difícil destacar algún corte por encima de otros. La música fluye en un álbum que apenas llega a los 25 minutos (otra de las razones por las que no se hace pesado ni aburrido, todo está en su justa medida) sin apenas espacio entre unas canciones y otras, siguiendo además unas melodías parecidas, dando al oyente la sensación de estar hipnotizado, flotando.
Es, probablemente, el disco perfecto para un domingo lluvioso de Octubre, Noviembre o Diciembre. Muy recomendable para los amantes de la música ambient, dark y folk. Si os quedáis con ganas de más, escuchad su segundo álbum Marras.
Are you ready for the frost?

OCTOBER FALLS: As the mist unfolds/Epitaph

viernes, 7 de octubre de 2011

ANATHEMA: The Silent Enigma

Hay cosas indescriptibles en este mundo. A veces las palabras son inútiles. Existen enigmas en la propia existencia; uno de ellos, la mortalidad.
Hoy os traigo otro disco de Anathema: The Silent Enigma. ¿Qué es The Silent Enigma? No es un disco, no son canciones, no es, ni siquiera, música, ni poesía. Es Arte, simplemente Arte. Es una pequeña historia llena de dolor, oscuridad e impotencia. Un análisis minucioso sobre la muerte: ese enigma, ese silencioso enigma y los efectos que provoca este inevitable hecho en el ser humano.
Hay muchos tipos de dolor asociados a la muerte. Una de sus variantes es la pérdida de un ser querido y dentro de ésta la pérdida del “inamorato”, la muerte del amor, de tu otra mitad y con ello de tus ilusiones, aspiraciones y, en muchas ocasiones, la muerte de la cordura.
The Silent Enigma  nos narra la historia de alguien que sufre esa variante de la muerte: la del amor. Dolor, rabia, angustia, impotencia…El protagonista de esta terrible historia intenta comprender el concepto de mortalidad, pero le sobrepasa, su dolor le nubla el entendimiento. Todo ello expresado a través de la música, unas letras sencillamente perfectas, una atmósfera magistralmente conseguida. No busquéis estructura en las canciones porque se mueven por el propio sentimiento; fluyen: suben, bajan…
Es inútil que os describa el sonido que tiene. Que os siga hablando de ello no valdría para nada ni aportaría nada a vuestra escucha de The Silent Enigma. Simplemente ponedlo bien alto y leed, mientras,  las letras. Dejad que os desgarre de dolor hasta que os mate, tal como le ocurre al redactor de esta obra maestra.

martes, 4 de octubre de 2011

ANATHEMA: We're here because we're here

Anathema son uno de esos grupos que comienzan dentro de la escena del metal y terminan haciendo algo completamente distinto, únicamente quedándose con la esencia de lo que fueron en sus comienzos. Esto, unas veces puede ser sinónimo de terrible desastre y otras, de acierto absoluto.
En este caso se dará la segunda posibilidad. Es estupendo que una banda pueda permitirse conseguir el éxito haciendo un tipo de música tan cerrada como era el doom  metal de sus primeros discos y, a día de hoy, edite discos como este We’re here because we’re here  tan distinto y alejado de discos como The silent Enigma. Anathema pertenece a esa edad dorada para el metal experimental que fueron los nineties: en aquellos días se premiaba la originalidad y no el pertenecer a un género o estilo concreto. De ahí que para muchos fuesen unos años en los que el metal se desvirtuó y para otros (entre los cuales se incluye un servidor) una época inspirada, llena de bandas que luchaban por conseguir su propio sonido, fuera de modas, etiquetas y exigencias de la industria.
Anathema forman, junto a Paradise lost y My dying bride, el gran trío del doom-gothic metal inglés de los primeros noventa. Si tenéis alguna referencia de cualquiera de estas bandas, ya habréis atado cabos: todas ellas alejadas de su sonido primigenio en favor de una apuesta más personal.
Es por esto que hoy os traigo el último álbum de estudio de Anathema (bueno el penúltimo ya que han editado Falling deeper el pasado mes de Septiembre, una regrabación de temas de sus primeros discos, como ya hicieron en 2008 con Hindsight): We’re here because we’re here.
Si le echamos un vistazo al artwork ya nos percatamos de que la cosa va por un camino distinto. Playa, mar, anocheceres de verano cálidos y llenos de optimismo (al menos todo el que puede transmitir una banda como Anathema).
 Más influídos por Pink Floyd que nunca y con reminiscencias post-rock comienza el disco con “Thin air” seguida de “Summer night horizon” de manera catártica: melodías majestuosas, ritmos frenéticos y crescendos abrumadores marcan estos primeros temas que dejan el listón muy alto. Continúa “Dreaming light”, una canción pop de lo más suavecito y comercial, pero no por ello mediocre. Simplemente está ahí para que te relajes después de un comienzo de disco tan abrupto. "Everything", con voces femeninas nos aporta optimismo, pero con ese toque nostálgico y melancólico marca de la casa. Es la transición a la segunda parte del disco, que comienza con "Angels walk among us". Una canción donde la languidez y la melancolía propia de las melodías de Anathema se hacen patentes, pero con otra vuelta de tuerca, pues contiene un mensaje de esperanza y autosuperación claro: “only you can heal your life” nos dicen. También hay que destacar el toque folk que le dan las guitarras de fondo a este tema; probablemente el más representativo del álbum.
A partir de aquí las canciones se suceden como una extensión de este “Angels walk among us”; siguen su línea sin decaer en ningún momento. Destaca “A simple mistake” como uno de los cortes más atmosféricos e inspirados del disco junto a “Hindsight”, que cierra este paseo por una playa desierta de manera instrumental, dejando una sensación en el oyente de paz y tranquilidad que solamente un disco de calidad como es We’re here because we’re here puede conseguir.
Atrás queda la abulia adolescente. Pero no penséis que Anathema se han disfrazado de adultos alegres, nada más lejos. Su esencia oscura sigue ahí. Solo que no abusan de ella, aunque sí es cierto que son las melodías y letras positivas las que predominan aquí.Os dejo el enlace de la canción "Angels walk among us". para regocijo personal. Altamente recomendable. Absténganse las mentes cerradas.

domingo, 2 de octubre de 2011

PRIMORDIAL: Redemption at the puritan's hand.

El verano se muere (aunque se niegue y siga haciendo un calor horroroso, su tiempo se acaba) y Primordial salen de los profundos y oscuros bosques de Irlanda para presentarnos su nueva obra: Redemption at the puritan's hand.
He de decir que es el primer álbum de la banda al que me acerco y solamente puedo decir que lo que empezó como un acercamiento por puro aburrimiento de la más que saturada escena metalera acrtual, terminó conviertiéndose en "amor a primera escucha".
Al parecer, Primordial tiene una extensa y digna carrera discográfica a sus espaldas que comienza en 1993 oficialmente con su disco Imrama. Pero ahora toca hablar un poco de su último LP ya que es el que están defendiendo actualmente en directo.
Producido por Chris Fielding (cuyo trabajo en el disco es digno de alabar) comienza el viaje con "No grave deep enough". Unas letras interpretadas por Nemtheanga como si de un profeta bíblico se tratase y una base musical completamente envolvente, llena de matices en las guitarras y las baterías ya nos adelantan lo que vamos a poder encontrarnos a lo largo del disco. Continúa la gótica e igualmente épica y bíblica "Lain with the wolf". Primordial ya tienen al oyente totalmente embrujado.
"Bloodied yet unbowed" se alza como uno de los futuros clásicos de la banda, seguida de "God's old snake" y "The mouth of Judas". La voz cada vez se rasga más y juega con la melodía y la agresión gutural convirtiéndose en un instrumento más en la creación del clima oscuro, nórdico y completamente invernal que desprenden estos temas. Las guitarras presumen de un sonido desnudo, no se esconden detrás de unas distorsiones cargadas y ruidosas. Hablan por sí mismas, son inmaculadas y juegan con la melodía aportando a las canciones suavidad, agresividad, un aire folk muy digno y serio (sin tonterías) y mucha cabeza, para qué nos vamos a engañar. La batería (a cargo de Simon O'laoghaire) cambia de ritmos frenéticamente, matiza cada una de las partes que merecen ser remarcadas con aires jazz y juega con los platos con mucha inteligencia. Va más allá de atronar al oyente con dobles pedales, no se conforma con las viejas reglas para tocar metal; lleva los ritmos a un nuevo nivel que, en conjunto con un juego de guitarras magistral, dotan al álbum de un dinamismo y una naturalidad muy necesaria en la escena metálica actual.
Tras la antes mentada "The mouth of Judas" llega el clímax y cierre del disco con la espeluznante "The black hundred". Espeluznante, literalmante, porque erizará tu vello, porque te va a dar miedo, porque te va envolver en su sonido denso y atmosférico. Un sentimiento que continua con "The puritan's hand", para acabar en "Death of the Gods" con un aire folk entristecedor y lánguido.
Da gusto descubrir bandas así de originales, que siguen apostando por producir música dura y potente pero con cabeza, alejándose de las modas y las etiquetas.
Ahora que termina Redemption at the puritan's hand solamente puedo decir: tengo frío...

http://www.youtube.com/watch?v=gJYM_vbU3iE

sábado, 24 de septiembre de 2011

DJ SHADOW: Endtroducing

En Noviembre de 1996 se editaba a través de Mo'Wax el disco debut de un chaval que se hacía llamar Dj. Shadow: Endtroducing.
Actualmente es uno de los discos más reconocidos y famosos de la escena trip hop y abstract hip-hop. No es para menos, porque  puede llegar a producirte una catarsis sónica e interior que no consigue crear cualquier turntablist de la calle.
Endtroducing es uno de esos discos mágicos de difícil descripción. ¿Cómo describes una emoción? A veces el lenguaje humano se queda corto.
El caso es que Dj Shadow es capaz de llevarnos por muchos y diversos estados de ánimo con su música. Con una esencia "nineties" pero sin quedarse trasnochado, Endtroducing nos aporta un poco de todo: texturas, pasajes musicales de trip hop al más puro estilo Bristol y abstract hip -hop que deja ver una clara influencia de Dj. Krush pero con una personalidad clara y bien diferenciada.
Con unos interludios ("Transmission" 1, 2 y 3) que hacen más fluida la música que aquí se nos presenta, el disco pasa por temas más estrictamente "turntablizados", como la intro "Best foot forward" a otros más ambientales y etéreos como la ya clásica "Midnight in a perfect world", un buen ejemplo de la totalidad del disco en una sola canción; lo que yo, personalmente, llamo "música con colores" .
Otra de las canciones que más llamó mi atención es "Stern/Long stern", cuya base encontramos en otros temas. Evocadora y densa; crea un ambiente cálido y nocturno (algo que caracteriza a la totalidad del LP) como ninguna. También destaca "Building steam with a grain of salt", otra de los temas que más representan el estilo de Shadow.
En resumen, un disco que ya se ha ganado un sitio de honor en el mundo de la música electrónica y sus variantes. Nada mejor que escucharlo para que tú mismo corrobores lo que intento decirte!

http://www.youtube.com/watch?v=I6s5xhcBiDw&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=nmzHRGoKca0&feature=related

miércoles, 21 de septiembre de 2011

INCUBUS: If not now, when?

Incubus han vuelto. Tras cinco largos años de silencio (con recopilatorio de por medio para saciar un poquito la sed de los fans) desde su último Light Grenades de 2006, regresan a la escena con If not now, when? un título explícito que describe perfectamente la apuesta musical de este nuevo LP.
Seamos claros; si algo ha horrorizado siempre a los miembros de Incubus es pertenecer a alguna escena, tribu urbana o estilo concreto que pudiese limitarles a la hora de componer y dejar fluir su música, no hay más que escuchar por orden su discografía: Fungus Amongus nos  trajo a un grupo de chavaletes a los que les encantaban Primus y Red Hot Chili Peppers, estaban buscando su estilo. S.C.I.E.N.C.E. demostró que tenían personalidad de sobra, que sabían tocar muy bien sus respectivos instrumentos y que podían meter caña pero con melodía incoporada. Make yourself nos enseñó a unos Incubus más melódicos, positivos y personales; nos enseñaron a hacernos a nosotros mismos de la misma manera en la que lo estaban haciendo ellos. Con Morning view nos llevaron de excursión a una playa desierta en un atardecer de verano; Incubus maduraban y ya no eran los adolescenntes que saltaban como locos allá por 1997. En A Crow left of the murder... se convirtieton en adultos que componían música más allá de cualquier etiqueta, tendencia o moda. En Light Grenades nos trajeron un resumen de su carrera en un disco que tenía canciones de todos los tamaños y colores.
Tras unos  años sin saberse de ellos, vuelven con un disco íntimo, suave, fluido y muy homogéneo (al parecer una idea que les obsesionaba; siempre decían que buscaban hacer discos homogéneos, sin canciones tan diferentes unas de otras).
Pues bien, If not now, when? Además de ser homogéneo, es sencillamente perfecto. La música es limpia, desnuda, sin efectos ni distorsiones de guitarra que puedan tapar la esencia; es transparente y poético. Sigue sonando a Incubus, siguen siendo esas melodías que te dan ganas de ir a leer a la playa o simplemente ir a mirar el mar y sentirte bien, pero reinventados, con otra vuelta de tuerca, alcanzando unas cotas de calidad de las que pocos grupos pueden presumir.
Destacan especialmente el tema-título que abre esta "carta de amor al mundo" (como el propio frontman del grupo, Brandon Boyd, dijo), "The original", "In the company of wolves" una canción larga y oscura que roza el rock progresivo y el ambiental "Tomorrows food" que cierra el "largaduración" dejando la sensación de haber estado flotando en el mar durante unos 50 minutos aproximadamente.
Si solamente amas a los Incubus de "New skin" no te molestes en escuchar este disco (aunque te estarás perdiendo uno de los mejores discos de los últimos años) porque solamente "Switchblade" recuerda lejanamente a aquellos primigenios, agresivos y burlones surfers de Calabasas.
Ahora el Arte es lo que mueve su música y sus ganas de seguir creciendo como grupo, y cuando hay un objetivo como ese, la música habla por sí sola. Dadle una escucha!!! Os dejo el primer single; el cual es solamente un aperitivo de lo que os vais a encontrar. Enjoy Incubus!!!

http://www.youtube.com/watch?v=SKD2fjBpHFk&ob=av2e

lunes, 19 de septiembre de 2011

GHOST: Opus Eponymous

Es posible que ya se hayan escrito todas las críticas y reviews posibles sobre este disco. El caso es que todo el concepto Ghost me ha dejado completamente noqueado, fuera de combate y todos los sinónimos que se os puedan ocurrir.
Un buen amigo me los recomendó. Al llegar a casa, motivado por un nombre tan simple y evocador como el de "Ghost", busqué su myspace en la red y escuché el tema "Ritual". Para un amante del cine clásico de terror (como un servidor es y será), llegar a su myspace y ver que la portada de su disco debut es una imitación de la de Salem's lot de Tobe Hooper de 1979 ya crea expectativas.
Comienza "Ritual" y me veo con los ojos como platos: "jamás he visto una imitación de Mercyful fate tan descarada", pensé. Los deseché al segundo y me olvidé de ellos totalmente.
A los pocos días, mi hermano mayor (abogado y pirado profesional) ya estaba totalmente obsesionado con Opus Eponymous (de hecho lo encontré en la habitación  bailando su tema "Satan prayer". Decidí darles otra oportunidad; un grupo que irradiaba personalidad por todas partes (solamente hay que ver su puesta en escena) no podía caer en saco roto.
El caso es que a un grupo como Ghost no puedes tomarlo totalmente en serio. Sin embargo sus temas, lejos de pretender ser originales, nos traen TODA  la esencia de grupos como Mercyfl fate o Blue Öyster Cult; heavy rock primigenio y con esencia setentera. Muestran sus influencias y las imitan sin reparos, pero a la vez de manera muy inteligente: los temas son redondos, pegadizos, una producción que te lleva al año 1975 sin que te des cuenta (escucha "Ritual" y me entenderás) y unas letras  que harán que te mueras por irte a tomar una birra con Satán.
Ojo! Con todo esto no quiero decir que Ghost sean una parodia o una burda imitación. Todo el disco, el grupo y su imaginería tienen una idiosincrasia propia. Buenísimo heavy rock de toda la vida,macarra, satánico, con esencia progresiva; producido con mucho "coco" para que te lleve exactamente a donde Ghost quieren llevarte.
Todos estos elementos se desarrollan "a bloque" durante todo el disco: desde la enervante intro "Deus culpa",  la posterior y cañera (dentro de su estilo) "Con clavi con dio", pasando por las bailables "Elizabeth", dedicada a la "condesa sangrienta", Bathory; o "Satan prayer"; hasta la instrumental "Genesis", que cierra el disco de manera magistral y progresiva, recordando a King Crimson, Pink Floyd y los primigenios Iron Maiden de "Transylvania", todo en uno, ¡oiga!
Resumiendo: un disco más que recomendable y muy necesario en unos tiempos en los que el metal está sobreproducido y totalmente pasado de revoluciones (guitarras más cortantes que nunca, dobles bombos imparables, etc.). Todo eso está muy bien, pero nada como volver de vez en cuando a las raíces, y Ghost nos las han devuelto en pleno año 2011 con Opus Eponymous. Satán te ama!


http://www.youtube.com/watch?v=VofxnswfQ5o&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=4QT6GqglkhA&feature=related

sábado, 17 de septiembre de 2011

SÔBER; Plaza de la Catedral, Oviedo.

El pasado mes de Agosto una amiga me dijo que Sôber estaban confirmados para las fiestas de San Mateo de Oviedo de este año. Evidentemente uno fue testigo del éxito de estos madrileños en aquel año 2002 cuando salió a la luz su disco Paradysso y sus hits "Diez años" y "Arrepentido".
Eran los Tool españoles, tenían una base más que sólida de seguidores y todo iba sobre ruedas en su carrera. En 2004 editaron Reddo, un disco en el que, sin bajar las cotas de calidad a las que nos tenían acostumbrados, apostaron por un sonido más accesible y soft; algo que en su momento no agradó a los fans de discos más agresivos como Morfología. Tras decidirse por sacar un Grandes éxitos (algo que siempre es un mal augurio, no sé muy bien por qué) decidieron separarse en lo que parecía su gran momento .
Los años fueron pasando y cada uno de los miembros de Sôber continuó editando discos bajo los nombres de Savia Y Skizoo. La trágica muerte del batería (entonces en Savia) Alberto Madrid en un accidente de tráfico en Noviembre de 2006 cambió las cosas. Este tipo de cosas siempre terminan obligándote a sentarte y pensar.
Si a esto le añadimos plataformas en la red en las que los fanáticos de Sôber pedían la reunión del grupo ya puedes imaginarte cómo termina la cosa. "La vida son dos días" pensaron los miembros restantes. La reunión se convirtió en una realidad y añadiendo al joven Manu Reyes como sustituto de Alberto Madrid editaron Superbia hace apenas unos meses. Un disco agresivo, más "metalero" que de costumbre, con bits de metal clásico que dejan entrever las influencias de los compositores del mismo. De todas formas, el disco tiene la más que notable esencia de los Sôber de toda la vida y las buenas críticas se suceden en la prensa musical.
Ahora que nos hemos situado, vamos al grano. Anoche vi a Sôber en Oviedo, gratis y bajo la lluvia; creedeme cuando digo que mereció la pena.
Saltaron a escena a eso de la una y cuarto de la madrugada con "Superbia", la canción que abre su nuevo disco, del mismo nombre. A pesar de que el sonido no era muy bueno, se les vio motivados; no parece ser la típica reunión de "sólo por la pasta". Continúan con el hit single de Paradysso antes mentado: "Diez años"; ya nos tenían a todos y a todas en el bote. Siguen con "La nube" uno de las canciones más afamadas de Reddo. La gente saltaba y coreaba sus canciones y a Carlos Escobedo (cantante y bajista) no se le iba la sonrisa de la cara. Sus compañeros se mantenían en esa actitud tan suya de siempre: vestidos de negro, serios e interpretando su papel de chicos atormentados; a todos nos gusta esta actitud, para qué negarlo.
"Eternidad", "La araña" y "Paradysso" caen una detrás de otra. No parábamos de saltar, el sonido había mejorado, distinguimos prácticamente cada sonido de guitarra; saben muy bien cómo sacar adelante el concierto. Tras "El hombre de hielo" nos ofrecieron unos duelos de guitarra  y un curioso interludio de percusión que perfectamente podría ser de los Sepultura más tribales, dando paso así, a una versión semi acústica de "Náufrago"; otro de los singles de su último disco.
Llegamos a la recta final del concierto y cómo no, era el momento de volver a los clásicos: "Oxígeno" nos hace botar otra vez. Se despiden, nos dan las gracias, son casi las tres de la madrugada, pero el público pide más. Evidentemente esto no se acaba aquí.
Atacan otra vez el escenario con "Arrepentido", una de las canciones más coreadas de toda su carrera. y como quien no quiere la cosa nos dan una patada en la cara con "Loco" uno de los temas más agresivos de su, ya clásico, Morfología. Ya estábamos todos y todas satisfechos, pero vuelven a salir y se despiden con "Sombras" la canción que compusieron solamente para demostrarnos que se habían reunido y que aquí se quedaban.
Un concierto con todo calculado, excelentemente ejecutado, ni un altibajo, fluido y entretenidísimo. seas fan de Sôber o no. Desde luego un grupo que no puedes perderte si es que tienes la oprtunidad de verlos en directo. He dicho!

viernes, 16 de septiembre de 2011

Dj. Krush y Toshinori Kondo: Ki Oku

Comencemos despacito y con la mayor tranquilidad del mundo. A partir de hoy pretendo (si es que esto puede llamarse pretensión) simplemente postear acerca de mis discos, libros, películas, etc. predilectos. Probablemente existan millones de páginas, redes y naves espaciales con fines (o pretensiones, la cosa va de eso hoy) parecidos o, sencillamente, iguales.
Simplemente ofrezco un rinconcito en la red donde poder leer un poco de review (al menos eso intentaré) objetiva; evidentemente todo estará basado en mis propias opiniones, pero no me limitaré a vomitar mis impresiones; en parte porque me canso de leer críticas de discos y películas u otras manifestaciones artísticas en las que el autor o la autora se desquita escupiendo sus propias impresiones y, desgraciadamente demasiadas veces, sus propios improperios, ofreciendo 0 información al lector que buscaba algún tipo de consejo o guía en su crítica.
Como anuncié al principio del post, empezaremos despacito. Y lo más juicioso es comenzar con uno de los discos que más me han "tocado" recientemente: Ki Oku; una colección de canciones del famoso maestro del abstract hip-hop Dj. Krush junto al famoso trompetista de avant-garde jazz Toshinori Kondo. Semejante unión de talentos da como resultado Ki Oku, un disco en el que ecnontraremos trip-hop, jazz y ambient que se entremezclan de manera fluida dándonos la sensación de estar escuchando una única canción.
Comienza el viaje con Toh Sui, en la cual ambos artistas ya nos dan una buena ración de lo que vamos a poder degustar a lo largo del disco. Continua con Tobira-1 que actúa como interludio (encontraremos hasta 3, marcando las diferentes partes sónicas a las que nos enfrentamos) e introducción a la que, probablemente, es la faceta más "marchosa" del disco; los temas se caracterizarán por los ritmos que se debaten entre el hip-hop y el trip-hop más fresco, "refrescante" (por decirlo de alguna manera) y positivo a cargo de un Krush totalmente inspirado por las jams y melodías con las que Toshinori Kondo termina rematando los temas. Destaca de este primer tramo, Mu-getsu, uno de los pasajes más logrados del "largaduración".
Con Tobira-2 se da paso a la faceta más ambiental y etérea del disco. Krush invita, con unas bases densas y oscuras, a que Kondo vuele con su trompeta por encima de las mismas, ofreciéndonos alguno de los mejores momentos del disco; buen ejemplo de ello es Bu Sek, justo antes de que Tobira-3 cierre este viaje sonoro.
En resumen: un disco de varias fases, una fusión de dos talentos geniales, una colección de temas que hablan por sí solos sin necesidad de palabras; una corriente sonora que te llevará por playas desérticas y por interiores densos y cargados. Acompañe la escucha con un café recién hecho.

http://www.youtube.com/watch?v=qaYy-ldpIXc

http://www.youtube.com/watch?v=J6IxkstGwD0