Anathema son uno de esos grupos que comienzan dentro de la escena del metal y terminan haciendo algo completamente distinto, únicamente quedándose con la esencia de lo que fueron en sus comienzos. Esto, unas veces puede ser sinónimo de terrible desastre y otras, de acierto absoluto.
En este caso se dará la segunda posibilidad. Es estupendo que una banda pueda permitirse conseguir el éxito haciendo un tipo de música tan cerrada como era el doom metal de sus primeros discos y, a día de hoy, edite discos como este We’re here because we’re here tan distinto y alejado de discos como The silent Enigma. Anathema pertenece a esa edad dorada para el metal experimental que fueron los nineties: en aquellos días se premiaba la originalidad y no el pertenecer a un género o estilo concreto. De ahí que para muchos fuesen unos años en los que el metal se desvirtuó y para otros (entre los cuales se incluye un servidor) una época inspirada, llena de bandas que luchaban por conseguir su propio sonido, fuera de modas, etiquetas y exigencias de la industria.
Anathema forman, junto a Paradise lost y My dying bride, el gran trío del doom-gothic metal inglés de los primeros noventa. Si tenéis alguna referencia de cualquiera de estas bandas, ya habréis atado cabos: todas ellas alejadas de su sonido primigenio en favor de una apuesta más personal.
Es por esto que hoy os traigo el último álbum de estudio de Anathema (bueno el penúltimo ya que han editado Falling deeper el pasado mes de Septiembre, una regrabación de temas de sus primeros discos, como ya hicieron en 2008 con Hindsight): We’re here because we’re here.
Si le echamos un vistazo al artwork ya nos percatamos de que la cosa va por un camino distinto. Playa, mar, anocheceres de verano cálidos y llenos de optimismo (al menos todo el que puede transmitir una banda como Anathema).
Más influídos por Pink Floyd que nunca y con reminiscencias post-rock comienza el disco con “Thin air” seguida de “Summer night horizon” de manera catártica: melodías majestuosas, ritmos frenéticos y crescendos abrumadores marcan estos primeros temas que dejan el listón muy alto. Continúa “Dreaming light”, una canción pop de lo más suavecito y comercial, pero no por ello mediocre. Simplemente está ahí para que te relajes después de un comienzo de disco tan abrupto. "Everything", con voces femeninas nos aporta optimismo, pero con ese toque nostálgico y melancólico marca de la casa. Es la transición a la segunda parte del disco, que comienza con "Angels walk among us". Una canción donde la languidez y la melancolía propia de las melodías de Anathema se hacen patentes, pero con otra vuelta de tuerca, pues contiene un mensaje de esperanza y autosuperación claro: “only you can heal your life” nos dicen. También hay que destacar el toque folk que le dan las guitarras de fondo a este tema; probablemente el más representativo del álbum.
A partir de aquí las canciones se suceden como una extensión de este “Angels walk among us”; siguen su línea sin decaer en ningún momento. Destaca “A simple mistake” como uno de los cortes más atmosféricos e inspirados del disco junto a “Hindsight”, que cierra este paseo por una playa desierta de manera instrumental, dejando una sensación en el oyente de paz y tranquilidad que solamente un disco de calidad como es We’re here because we’re here puede conseguir.
Atrás queda la abulia adolescente. Pero no penséis que Anathema se han disfrazado de adultos alegres, nada más lejos. Su esencia oscura sigue ahí. Solo que no abusan de ella, aunque sí es cierto que son las melodías y letras positivas las que predominan aquí.Os dejo el enlace de la canción "Angels walk among us". para regocijo personal. Altamente recomendable. Absténganse las mentes cerradas.

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