Comencemos despacito y con la mayor tranquilidad del mundo. A partir de hoy pretendo (si es que esto puede llamarse pretensión) simplemente postear acerca de mis discos, libros, películas, etc. predilectos. Probablemente existan millones de páginas, redes y naves espaciales con fines (o pretensiones, la cosa va de eso hoy) parecidos o, sencillamente, iguales.
Simplemente ofrezco un rinconcito en la red donde poder leer un poco de review (al menos eso intentaré) objetiva; evidentemente todo estará basado en mis propias opiniones, pero no me limitaré a vomitar mis impresiones; en parte porque me canso de leer críticas de discos y películas u otras manifestaciones artísticas en las que el autor o la autora se desquita escupiendo sus propias impresiones y, desgraciadamente demasiadas veces, sus propios improperios, ofreciendo 0 información al lector que buscaba algún tipo de consejo o guía en su crítica.
Como anuncié al principio del post, empezaremos despacito. Y lo más juicioso es comenzar con uno de los discos que más me han "tocado" recientemente: Ki Oku; una colección de canciones del famoso maestro del abstract hip-hop Dj. Krush junto al famoso trompetista de avant-garde jazz Toshinori Kondo. Semejante unión de talentos da como resultado Ki Oku, un disco en el que ecnontraremos trip-hop, jazz y ambient que se entremezclan de manera fluida dándonos la sensación de estar escuchando una única canción.
Comienza el viaje con Toh Sui, en la cual ambos artistas ya nos dan una buena ración de lo que vamos a poder degustar a lo largo del disco. Continua con Tobira-1 que actúa como interludio (encontraremos hasta 3, marcando las diferentes partes sónicas a las que nos enfrentamos) e introducción a la que, probablemente, es la faceta más "marchosa" del disco; los temas se caracterizarán por los ritmos que se debaten entre el hip-hop y el trip-hop más fresco, "refrescante" (por decirlo de alguna manera) y positivo a cargo de un Krush totalmente inspirado por las jams y melodías con las que Toshinori Kondo termina rematando los temas. Destaca de este primer tramo, Mu-getsu, uno de los pasajes más logrados del "largaduración".
Con Tobira-2 se da paso a la faceta más ambiental y etérea del disco. Krush invita, con unas bases densas y oscuras, a que Kondo vuele con su trompeta por encima de las mismas, ofreciéndonos alguno de los mejores momentos del disco; buen ejemplo de ello es Bu Sek, justo antes de que Tobira-3 cierre este viaje sonoro.
En resumen: un disco de varias fases, una fusión de dos talentos geniales, una colección de temas que hablan por sí solos sin necesidad de palabras; una corriente sonora que te llevará por playas desérticas y por interiores densos y cargados. Acompañe la escucha con un café recién hecho.
http://www.youtube.com/watch?v=qaYy-ldpIXc
http://www.youtube.com/watch?v=J6IxkstGwD0

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