viernes, 28 de octubre de 2011

OCTOBER FALLS: Tuoni

No. The Silent Enigma no me ha matado, aunque me ha sumido en una profunda y densa depresión (muy confortable, por cierto) que se niega a irse de mi sistema nervioso. El otoño ha llegado: viento, cambios absurdos de temperatura, nubarrones y caras largas (fin de la “dumb-happiness” estival, por fin) son la tónica dominante.
A punto de que muera el mes de Octubre y a pocos días del puente de Todos los Santos (“All of the dead day”, como a mí me gusta llamarlo) os traigo un disco que sirve perfectamente para este fall/Winter 2011-2012. El grupo: October falls. El disco: su álbum debut de 2003, Tuoni.
Desde la Finlandia más oscura e invernal viene este proyecto liderado por Mikko Lehto. Un disco inspirado en la naturaleza más salvaje. Los valles y bosques nórdicos son el contexto de la música aquí comprimida.
Estaréis pensando en Burzum y otras agrupaciones nórdicas de black metal. Nada que ver con esto, señora! Aquí solamente encontraréis guitarras acústicas, cellos y suavísimos pianos de ambientación. Es la música resultante de estar en un bosque finés en Octubre a las siete de la tarde. Silencio; solamente oyes la naturaleza en todo su esplendor.
No hay voz, no hay percusión, ningún instrumento estridente  que pueda despertarte del sueño plácido e invernal al que te invita Tuoni.
Sería muy difícil destacar algún corte por encima de otros. La música fluye en un álbum que apenas llega a los 25 minutos (otra de las razones por las que no se hace pesado ni aburrido, todo está en su justa medida) sin apenas espacio entre unas canciones y otras, siguiendo además unas melodías parecidas, dando al oyente la sensación de estar hipnotizado, flotando.
Es, probablemente, el disco perfecto para un domingo lluvioso de Octubre, Noviembre o Diciembre. Muy recomendable para los amantes de la música ambient, dark y folk. Si os quedáis con ganas de más, escuchad su segundo álbum Marras.
Are you ready for the frost?

OCTOBER FALLS: As the mist unfolds/Epitaph

viernes, 7 de octubre de 2011

ANATHEMA: The Silent Enigma

Hay cosas indescriptibles en este mundo. A veces las palabras son inútiles. Existen enigmas en la propia existencia; uno de ellos, la mortalidad.
Hoy os traigo otro disco de Anathema: The Silent Enigma. ¿Qué es The Silent Enigma? No es un disco, no son canciones, no es, ni siquiera, música, ni poesía. Es Arte, simplemente Arte. Es una pequeña historia llena de dolor, oscuridad e impotencia. Un análisis minucioso sobre la muerte: ese enigma, ese silencioso enigma y los efectos que provoca este inevitable hecho en el ser humano.
Hay muchos tipos de dolor asociados a la muerte. Una de sus variantes es la pérdida de un ser querido y dentro de ésta la pérdida del “inamorato”, la muerte del amor, de tu otra mitad y con ello de tus ilusiones, aspiraciones y, en muchas ocasiones, la muerte de la cordura.
The Silent Enigma  nos narra la historia de alguien que sufre esa variante de la muerte: la del amor. Dolor, rabia, angustia, impotencia…El protagonista de esta terrible historia intenta comprender el concepto de mortalidad, pero le sobrepasa, su dolor le nubla el entendimiento. Todo ello expresado a través de la música, unas letras sencillamente perfectas, una atmósfera magistralmente conseguida. No busquéis estructura en las canciones porque se mueven por el propio sentimiento; fluyen: suben, bajan…
Es inútil que os describa el sonido que tiene. Que os siga hablando de ello no valdría para nada ni aportaría nada a vuestra escucha de The Silent Enigma. Simplemente ponedlo bien alto y leed, mientras,  las letras. Dejad que os desgarre de dolor hasta que os mate, tal como le ocurre al redactor de esta obra maestra.

martes, 4 de octubre de 2011

ANATHEMA: We're here because we're here

Anathema son uno de esos grupos que comienzan dentro de la escena del metal y terminan haciendo algo completamente distinto, únicamente quedándose con la esencia de lo que fueron en sus comienzos. Esto, unas veces puede ser sinónimo de terrible desastre y otras, de acierto absoluto.
En este caso se dará la segunda posibilidad. Es estupendo que una banda pueda permitirse conseguir el éxito haciendo un tipo de música tan cerrada como era el doom  metal de sus primeros discos y, a día de hoy, edite discos como este We’re here because we’re here  tan distinto y alejado de discos como The silent Enigma. Anathema pertenece a esa edad dorada para el metal experimental que fueron los nineties: en aquellos días se premiaba la originalidad y no el pertenecer a un género o estilo concreto. De ahí que para muchos fuesen unos años en los que el metal se desvirtuó y para otros (entre los cuales se incluye un servidor) una época inspirada, llena de bandas que luchaban por conseguir su propio sonido, fuera de modas, etiquetas y exigencias de la industria.
Anathema forman, junto a Paradise lost y My dying bride, el gran trío del doom-gothic metal inglés de los primeros noventa. Si tenéis alguna referencia de cualquiera de estas bandas, ya habréis atado cabos: todas ellas alejadas de su sonido primigenio en favor de una apuesta más personal.
Es por esto que hoy os traigo el último álbum de estudio de Anathema (bueno el penúltimo ya que han editado Falling deeper el pasado mes de Septiembre, una regrabación de temas de sus primeros discos, como ya hicieron en 2008 con Hindsight): We’re here because we’re here.
Si le echamos un vistazo al artwork ya nos percatamos de que la cosa va por un camino distinto. Playa, mar, anocheceres de verano cálidos y llenos de optimismo (al menos todo el que puede transmitir una banda como Anathema).
 Más influídos por Pink Floyd que nunca y con reminiscencias post-rock comienza el disco con “Thin air” seguida de “Summer night horizon” de manera catártica: melodías majestuosas, ritmos frenéticos y crescendos abrumadores marcan estos primeros temas que dejan el listón muy alto. Continúa “Dreaming light”, una canción pop de lo más suavecito y comercial, pero no por ello mediocre. Simplemente está ahí para que te relajes después de un comienzo de disco tan abrupto. "Everything", con voces femeninas nos aporta optimismo, pero con ese toque nostálgico y melancólico marca de la casa. Es la transición a la segunda parte del disco, que comienza con "Angels walk among us". Una canción donde la languidez y la melancolía propia de las melodías de Anathema se hacen patentes, pero con otra vuelta de tuerca, pues contiene un mensaje de esperanza y autosuperación claro: “only you can heal your life” nos dicen. También hay que destacar el toque folk que le dan las guitarras de fondo a este tema; probablemente el más representativo del álbum.
A partir de aquí las canciones se suceden como una extensión de este “Angels walk among us”; siguen su línea sin decaer en ningún momento. Destaca “A simple mistake” como uno de los cortes más atmosféricos e inspirados del disco junto a “Hindsight”, que cierra este paseo por una playa desierta de manera instrumental, dejando una sensación en el oyente de paz y tranquilidad que solamente un disco de calidad como es We’re here because we’re here puede conseguir.
Atrás queda la abulia adolescente. Pero no penséis que Anathema se han disfrazado de adultos alegres, nada más lejos. Su esencia oscura sigue ahí. Solo que no abusan de ella, aunque sí es cierto que son las melodías y letras positivas las que predominan aquí.Os dejo el enlace de la canción "Angels walk among us". para regocijo personal. Altamente recomendable. Absténganse las mentes cerradas.

domingo, 2 de octubre de 2011

PRIMORDIAL: Redemption at the puritan's hand.

El verano se muere (aunque se niegue y siga haciendo un calor horroroso, su tiempo se acaba) y Primordial salen de los profundos y oscuros bosques de Irlanda para presentarnos su nueva obra: Redemption at the puritan's hand.
He de decir que es el primer álbum de la banda al que me acerco y solamente puedo decir que lo que empezó como un acercamiento por puro aburrimiento de la más que saturada escena metalera acrtual, terminó conviertiéndose en "amor a primera escucha".
Al parecer, Primordial tiene una extensa y digna carrera discográfica a sus espaldas que comienza en 1993 oficialmente con su disco Imrama. Pero ahora toca hablar un poco de su último LP ya que es el que están defendiendo actualmente en directo.
Producido por Chris Fielding (cuyo trabajo en el disco es digno de alabar) comienza el viaje con "No grave deep enough". Unas letras interpretadas por Nemtheanga como si de un profeta bíblico se tratase y una base musical completamente envolvente, llena de matices en las guitarras y las baterías ya nos adelantan lo que vamos a poder encontrarnos a lo largo del disco. Continúa la gótica e igualmente épica y bíblica "Lain with the wolf". Primordial ya tienen al oyente totalmente embrujado.
"Bloodied yet unbowed" se alza como uno de los futuros clásicos de la banda, seguida de "God's old snake" y "The mouth of Judas". La voz cada vez se rasga más y juega con la melodía y la agresión gutural convirtiéndose en un instrumento más en la creación del clima oscuro, nórdico y completamente invernal que desprenden estos temas. Las guitarras presumen de un sonido desnudo, no se esconden detrás de unas distorsiones cargadas y ruidosas. Hablan por sí mismas, son inmaculadas y juegan con la melodía aportando a las canciones suavidad, agresividad, un aire folk muy digno y serio (sin tonterías) y mucha cabeza, para qué nos vamos a engañar. La batería (a cargo de Simon O'laoghaire) cambia de ritmos frenéticamente, matiza cada una de las partes que merecen ser remarcadas con aires jazz y juega con los platos con mucha inteligencia. Va más allá de atronar al oyente con dobles pedales, no se conforma con las viejas reglas para tocar metal; lleva los ritmos a un nuevo nivel que, en conjunto con un juego de guitarras magistral, dotan al álbum de un dinamismo y una naturalidad muy necesaria en la escena metálica actual.
Tras la antes mentada "The mouth of Judas" llega el clímax y cierre del disco con la espeluznante "The black hundred". Espeluznante, literalmante, porque erizará tu vello, porque te va a dar miedo, porque te va envolver en su sonido denso y atmosférico. Un sentimiento que continua con "The puritan's hand", para acabar en "Death of the Gods" con un aire folk entristecedor y lánguido.
Da gusto descubrir bandas así de originales, que siguen apostando por producir música dura y potente pero con cabeza, alejándose de las modas y las etiquetas.
Ahora que termina Redemption at the puritan's hand solamente puedo decir: tengo frío...

http://www.youtube.com/watch?v=gJYM_vbU3iE