sábado, 24 de septiembre de 2011

DJ SHADOW: Endtroducing

En Noviembre de 1996 se editaba a través de Mo'Wax el disco debut de un chaval que se hacía llamar Dj. Shadow: Endtroducing.
Actualmente es uno de los discos más reconocidos y famosos de la escena trip hop y abstract hip-hop. No es para menos, porque  puede llegar a producirte una catarsis sónica e interior que no consigue crear cualquier turntablist de la calle.
Endtroducing es uno de esos discos mágicos de difícil descripción. ¿Cómo describes una emoción? A veces el lenguaje humano se queda corto.
El caso es que Dj Shadow es capaz de llevarnos por muchos y diversos estados de ánimo con su música. Con una esencia "nineties" pero sin quedarse trasnochado, Endtroducing nos aporta un poco de todo: texturas, pasajes musicales de trip hop al más puro estilo Bristol y abstract hip -hop que deja ver una clara influencia de Dj. Krush pero con una personalidad clara y bien diferenciada.
Con unos interludios ("Transmission" 1, 2 y 3) que hacen más fluida la música que aquí se nos presenta, el disco pasa por temas más estrictamente "turntablizados", como la intro "Best foot forward" a otros más ambientales y etéreos como la ya clásica "Midnight in a perfect world", un buen ejemplo de la totalidad del disco en una sola canción; lo que yo, personalmente, llamo "música con colores" .
Otra de las canciones que más llamó mi atención es "Stern/Long stern", cuya base encontramos en otros temas. Evocadora y densa; crea un ambiente cálido y nocturno (algo que caracteriza a la totalidad del LP) como ninguna. También destaca "Building steam with a grain of salt", otra de los temas que más representan el estilo de Shadow.
En resumen, un disco que ya se ha ganado un sitio de honor en el mundo de la música electrónica y sus variantes. Nada mejor que escucharlo para que tú mismo corrobores lo que intento decirte!

http://www.youtube.com/watch?v=I6s5xhcBiDw&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=nmzHRGoKca0&feature=related

miércoles, 21 de septiembre de 2011

INCUBUS: If not now, when?

Incubus han vuelto. Tras cinco largos años de silencio (con recopilatorio de por medio para saciar un poquito la sed de los fans) desde su último Light Grenades de 2006, regresan a la escena con If not now, when? un título explícito que describe perfectamente la apuesta musical de este nuevo LP.
Seamos claros; si algo ha horrorizado siempre a los miembros de Incubus es pertenecer a alguna escena, tribu urbana o estilo concreto que pudiese limitarles a la hora de componer y dejar fluir su música, no hay más que escuchar por orden su discografía: Fungus Amongus nos  trajo a un grupo de chavaletes a los que les encantaban Primus y Red Hot Chili Peppers, estaban buscando su estilo. S.C.I.E.N.C.E. demostró que tenían personalidad de sobra, que sabían tocar muy bien sus respectivos instrumentos y que podían meter caña pero con melodía incoporada. Make yourself nos enseñó a unos Incubus más melódicos, positivos y personales; nos enseñaron a hacernos a nosotros mismos de la misma manera en la que lo estaban haciendo ellos. Con Morning view nos llevaron de excursión a una playa desierta en un atardecer de verano; Incubus maduraban y ya no eran los adolescenntes que saltaban como locos allá por 1997. En A Crow left of the murder... se convirtieton en adultos que componían música más allá de cualquier etiqueta, tendencia o moda. En Light Grenades nos trajeron un resumen de su carrera en un disco que tenía canciones de todos los tamaños y colores.
Tras unos  años sin saberse de ellos, vuelven con un disco íntimo, suave, fluido y muy homogéneo (al parecer una idea que les obsesionaba; siempre decían que buscaban hacer discos homogéneos, sin canciones tan diferentes unas de otras).
Pues bien, If not now, when? Además de ser homogéneo, es sencillamente perfecto. La música es limpia, desnuda, sin efectos ni distorsiones de guitarra que puedan tapar la esencia; es transparente y poético. Sigue sonando a Incubus, siguen siendo esas melodías que te dan ganas de ir a leer a la playa o simplemente ir a mirar el mar y sentirte bien, pero reinventados, con otra vuelta de tuerca, alcanzando unas cotas de calidad de las que pocos grupos pueden presumir.
Destacan especialmente el tema-título que abre esta "carta de amor al mundo" (como el propio frontman del grupo, Brandon Boyd, dijo), "The original", "In the company of wolves" una canción larga y oscura que roza el rock progresivo y el ambiental "Tomorrows food" que cierra el "largaduración" dejando la sensación de haber estado flotando en el mar durante unos 50 minutos aproximadamente.
Si solamente amas a los Incubus de "New skin" no te molestes en escuchar este disco (aunque te estarás perdiendo uno de los mejores discos de los últimos años) porque solamente "Switchblade" recuerda lejanamente a aquellos primigenios, agresivos y burlones surfers de Calabasas.
Ahora el Arte es lo que mueve su música y sus ganas de seguir creciendo como grupo, y cuando hay un objetivo como ese, la música habla por sí sola. Dadle una escucha!!! Os dejo el primer single; el cual es solamente un aperitivo de lo que os vais a encontrar. Enjoy Incubus!!!

http://www.youtube.com/watch?v=SKD2fjBpHFk&ob=av2e

lunes, 19 de septiembre de 2011

GHOST: Opus Eponymous

Es posible que ya se hayan escrito todas las críticas y reviews posibles sobre este disco. El caso es que todo el concepto Ghost me ha dejado completamente noqueado, fuera de combate y todos los sinónimos que se os puedan ocurrir.
Un buen amigo me los recomendó. Al llegar a casa, motivado por un nombre tan simple y evocador como el de "Ghost", busqué su myspace en la red y escuché el tema "Ritual". Para un amante del cine clásico de terror (como un servidor es y será), llegar a su myspace y ver que la portada de su disco debut es una imitación de la de Salem's lot de Tobe Hooper de 1979 ya crea expectativas.
Comienza "Ritual" y me veo con los ojos como platos: "jamás he visto una imitación de Mercyful fate tan descarada", pensé. Los deseché al segundo y me olvidé de ellos totalmente.
A los pocos días, mi hermano mayor (abogado y pirado profesional) ya estaba totalmente obsesionado con Opus Eponymous (de hecho lo encontré en la habitación  bailando su tema "Satan prayer". Decidí darles otra oportunidad; un grupo que irradiaba personalidad por todas partes (solamente hay que ver su puesta en escena) no podía caer en saco roto.
El caso es que a un grupo como Ghost no puedes tomarlo totalmente en serio. Sin embargo sus temas, lejos de pretender ser originales, nos traen TODA  la esencia de grupos como Mercyfl fate o Blue Öyster Cult; heavy rock primigenio y con esencia setentera. Muestran sus influencias y las imitan sin reparos, pero a la vez de manera muy inteligente: los temas son redondos, pegadizos, una producción que te lleva al año 1975 sin que te des cuenta (escucha "Ritual" y me entenderás) y unas letras  que harán que te mueras por irte a tomar una birra con Satán.
Ojo! Con todo esto no quiero decir que Ghost sean una parodia o una burda imitación. Todo el disco, el grupo y su imaginería tienen una idiosincrasia propia. Buenísimo heavy rock de toda la vida,macarra, satánico, con esencia progresiva; producido con mucho "coco" para que te lleve exactamente a donde Ghost quieren llevarte.
Todos estos elementos se desarrollan "a bloque" durante todo el disco: desde la enervante intro "Deus culpa",  la posterior y cañera (dentro de su estilo) "Con clavi con dio", pasando por las bailables "Elizabeth", dedicada a la "condesa sangrienta", Bathory; o "Satan prayer"; hasta la instrumental "Genesis", que cierra el disco de manera magistral y progresiva, recordando a King Crimson, Pink Floyd y los primigenios Iron Maiden de "Transylvania", todo en uno, ¡oiga!
Resumiendo: un disco más que recomendable y muy necesario en unos tiempos en los que el metal está sobreproducido y totalmente pasado de revoluciones (guitarras más cortantes que nunca, dobles bombos imparables, etc.). Todo eso está muy bien, pero nada como volver de vez en cuando a las raíces, y Ghost nos las han devuelto en pleno año 2011 con Opus Eponymous. Satán te ama!


http://www.youtube.com/watch?v=VofxnswfQ5o&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=4QT6GqglkhA&feature=related

sábado, 17 de septiembre de 2011

SÔBER; Plaza de la Catedral, Oviedo.

El pasado mes de Agosto una amiga me dijo que Sôber estaban confirmados para las fiestas de San Mateo de Oviedo de este año. Evidentemente uno fue testigo del éxito de estos madrileños en aquel año 2002 cuando salió a la luz su disco Paradysso y sus hits "Diez años" y "Arrepentido".
Eran los Tool españoles, tenían una base más que sólida de seguidores y todo iba sobre ruedas en su carrera. En 2004 editaron Reddo, un disco en el que, sin bajar las cotas de calidad a las que nos tenían acostumbrados, apostaron por un sonido más accesible y soft; algo que en su momento no agradó a los fans de discos más agresivos como Morfología. Tras decidirse por sacar un Grandes éxitos (algo que siempre es un mal augurio, no sé muy bien por qué) decidieron separarse en lo que parecía su gran momento .
Los años fueron pasando y cada uno de los miembros de Sôber continuó editando discos bajo los nombres de Savia Y Skizoo. La trágica muerte del batería (entonces en Savia) Alberto Madrid en un accidente de tráfico en Noviembre de 2006 cambió las cosas. Este tipo de cosas siempre terminan obligándote a sentarte y pensar.
Si a esto le añadimos plataformas en la red en las que los fanáticos de Sôber pedían la reunión del grupo ya puedes imaginarte cómo termina la cosa. "La vida son dos días" pensaron los miembros restantes. La reunión se convirtió en una realidad y añadiendo al joven Manu Reyes como sustituto de Alberto Madrid editaron Superbia hace apenas unos meses. Un disco agresivo, más "metalero" que de costumbre, con bits de metal clásico que dejan entrever las influencias de los compositores del mismo. De todas formas, el disco tiene la más que notable esencia de los Sôber de toda la vida y las buenas críticas se suceden en la prensa musical.
Ahora que nos hemos situado, vamos al grano. Anoche vi a Sôber en Oviedo, gratis y bajo la lluvia; creedeme cuando digo que mereció la pena.
Saltaron a escena a eso de la una y cuarto de la madrugada con "Superbia", la canción que abre su nuevo disco, del mismo nombre. A pesar de que el sonido no era muy bueno, se les vio motivados; no parece ser la típica reunión de "sólo por la pasta". Continúan con el hit single de Paradysso antes mentado: "Diez años"; ya nos tenían a todos y a todas en el bote. Siguen con "La nube" uno de las canciones más afamadas de Reddo. La gente saltaba y coreaba sus canciones y a Carlos Escobedo (cantante y bajista) no se le iba la sonrisa de la cara. Sus compañeros se mantenían en esa actitud tan suya de siempre: vestidos de negro, serios e interpretando su papel de chicos atormentados; a todos nos gusta esta actitud, para qué negarlo.
"Eternidad", "La araña" y "Paradysso" caen una detrás de otra. No parábamos de saltar, el sonido había mejorado, distinguimos prácticamente cada sonido de guitarra; saben muy bien cómo sacar adelante el concierto. Tras "El hombre de hielo" nos ofrecieron unos duelos de guitarra  y un curioso interludio de percusión que perfectamente podría ser de los Sepultura más tribales, dando paso así, a una versión semi acústica de "Náufrago"; otro de los singles de su último disco.
Llegamos a la recta final del concierto y cómo no, era el momento de volver a los clásicos: "Oxígeno" nos hace botar otra vez. Se despiden, nos dan las gracias, son casi las tres de la madrugada, pero el público pide más. Evidentemente esto no se acaba aquí.
Atacan otra vez el escenario con "Arrepentido", una de las canciones más coreadas de toda su carrera. y como quien no quiere la cosa nos dan una patada en la cara con "Loco" uno de los temas más agresivos de su, ya clásico, Morfología. Ya estábamos todos y todas satisfechos, pero vuelven a salir y se despiden con "Sombras" la canción que compusieron solamente para demostrarnos que se habían reunido y que aquí se quedaban.
Un concierto con todo calculado, excelentemente ejecutado, ni un altibajo, fluido y entretenidísimo. seas fan de Sôber o no. Desde luego un grupo que no puedes perderte si es que tienes la oprtunidad de verlos en directo. He dicho!

viernes, 16 de septiembre de 2011

Dj. Krush y Toshinori Kondo: Ki Oku

Comencemos despacito y con la mayor tranquilidad del mundo. A partir de hoy pretendo (si es que esto puede llamarse pretensión) simplemente postear acerca de mis discos, libros, películas, etc. predilectos. Probablemente existan millones de páginas, redes y naves espaciales con fines (o pretensiones, la cosa va de eso hoy) parecidos o, sencillamente, iguales.
Simplemente ofrezco un rinconcito en la red donde poder leer un poco de review (al menos eso intentaré) objetiva; evidentemente todo estará basado en mis propias opiniones, pero no me limitaré a vomitar mis impresiones; en parte porque me canso de leer críticas de discos y películas u otras manifestaciones artísticas en las que el autor o la autora se desquita escupiendo sus propias impresiones y, desgraciadamente demasiadas veces, sus propios improperios, ofreciendo 0 información al lector que buscaba algún tipo de consejo o guía en su crítica.
Como anuncié al principio del post, empezaremos despacito. Y lo más juicioso es comenzar con uno de los discos que más me han "tocado" recientemente: Ki Oku; una colección de canciones del famoso maestro del abstract hip-hop Dj. Krush junto al famoso trompetista de avant-garde jazz Toshinori Kondo. Semejante unión de talentos da como resultado Ki Oku, un disco en el que ecnontraremos trip-hop, jazz y ambient que se entremezclan de manera fluida dándonos la sensación de estar escuchando una única canción.
Comienza el viaje con Toh Sui, en la cual ambos artistas ya nos dan una buena ración de lo que vamos a poder degustar a lo largo del disco. Continua con Tobira-1 que actúa como interludio (encontraremos hasta 3, marcando las diferentes partes sónicas a las que nos enfrentamos) e introducción a la que, probablemente, es la faceta más "marchosa" del disco; los temas se caracterizarán por los ritmos que se debaten entre el hip-hop y el trip-hop más fresco, "refrescante" (por decirlo de alguna manera) y positivo a cargo de un Krush totalmente inspirado por las jams y melodías con las que Toshinori Kondo termina rematando los temas. Destaca de este primer tramo, Mu-getsu, uno de los pasajes más logrados del "largaduración".
Con Tobira-2 se da paso a la faceta más ambiental y etérea del disco. Krush invita, con unas bases densas y oscuras, a que Kondo vuele con su trompeta por encima de las mismas, ofreciéndonos alguno de los mejores momentos del disco; buen ejemplo de ello es Bu Sek, justo antes de que Tobira-3 cierre este viaje sonoro.
En resumen: un disco de varias fases, una fusión de dos talentos geniales, una colección de temas que hablan por sí solos sin necesidad de palabras; una corriente sonora que te llevará por playas desérticas y por interiores densos y cargados. Acompañe la escucha con un café recién hecho.

http://www.youtube.com/watch?v=qaYy-ldpIXc

http://www.youtube.com/watch?v=J6IxkstGwD0